Los Galgos

Dónde más duele x Helena


Me gustaría escribir brevemente, lo que este espacio permita, acerca de Ciudad Emergente y su relación directa con las bandas que se nuclean bajo lo que se denomina indie. Me gustaría, si es que se puede y si es que no estoy arriesgando a esta banda a la pérdida de algo, decir que no hay justiticativo alguno para tocar con la H mayuscula sobre las cabezas. Y que la decisión es política. El indie no puede mentir no toca para "la gente". Eso es una falacia con la que hay que terminar si es que alguna vez el indie quiere tener un público popular sin por eso rebajarse a tocar canciones de La 25. Rebajarse en el plano estético, el cual cambian a gusto cuando le conviene hace uso de lo barrial, "indie chabón", solo para convertirlo en una mascarada de lo que no pueden lograr: soltura, popularidad, barrio, calle, sexualidad, historia.

Por lo tanto que el motivo sea "la gente", lo cual los convierte por lo menos en Evitas sin clase con negritos que visten zapatillas de 500 pesos en lugar de camisas rotas, es vale la pena reafirmar: una mentira. Una mentira que solo consuela o despega de tanto mal gusto y falta de amor a gente que no comprende que lo personal es político y que la política es una cadena que corre más allá de las fronteras de una fender.

Discutí mucho por esto. Discutí con gente que quiero, con gente que admiro, con gente que considero, bella palabra, compañeros. Pero no hay manera de creer posible que participar en un festival de música emergente, desde nuestras carencias emergen los mercados, es socavar al capitalismo desde adentro. No es nuestro dinero el que esta siendo usado ahí así que tampoco es un justificativo. Es el dinero de uso colectivo de una ciudad que en este momento tiene urgencias mucho más atendibles que la necesidad de 20 bandas aburridas que no tienen donde tocar. Hay que hacerse cargo: nosotros somos cómplices a la hora de no tener donde tocar. O de tener que pagar para tocar. O de tener que pedir permiso para tocar. O de tener que pedirle por favor a un gobierno de derecha ¿puedo tocar? Esa es nuestra derrota y ya se, lo se, que hablar en estos terminos aleja más de lo que acerca. Me provoca una tristeza que no puedo escribir.

Pero al contrario del indie, lo que se denomina la cultura necesaria, este proyecto, que no es precario, tiene una conciencia en la cual cada quien tiene su visión política y es respetada. Lo mismo corre para la estética. Pero me animo a escribir que las diferencias de esta banda que no es, no será, ni quiere ser indie; no llegan a un punto tal en que la abulia va a encasillarla debajo de un simbolo que por momentos recuerda a la Alemania Nazi o a la Dictadura Militar. Creo que antes vuelvo a trabajar en una inmobiliaria.

Cuando empecé a fantasear con la idea de Los Galgos estaba enamorada. De la vida, de un hombre, de la música, de la relación con otros a partir de la música, de un nuevo lenguaje. De eso un año y medio y hoy la realidad sigue siendo que la batalla es por el amor. No es otra cosa lo que me gustaría ganar en el día que esta por venir. No creo que sea lo que hizo que las diferentes personas que rodean a "Los Galgos" dieran tanto a cambio de tan poco. Nos dieron más de lo que me animé a pedir. En definitica conseguí algo que es la zanahoria que todos corren: ser feliz. Ver feliz a los otros. Logran dejar modificarme desde Rodrigo, desde Juan, desde Sebastian, desde Leonardo, desde Florencia, desde Marina, desde tantos nombres y diferentes tipos de relaciones y amor.

Nada vinculado con el amor o la rabia, que es otra forma de amar por más que nos quieran convencer que es ser poco normal, puede nacer en "Ciudad Emergente, Buenos Aires se viste de indie"

Me dan ganas de mandarlos a la puta que los pario. Fuck off, piss off.

Pero intento, aunque la tapa fatal de un disco con un párrafo de El Capital y una papelillo que me increpa acerca de la muerte del rock y ¿en qué nos hemos convertido? me tientan de preguntar a modo personal ¿qué parte de El Capital no termino de conmoverte, en que te convertiste vos?, no demonizar a ningun músico. Porque fatalmente las impresiones del line up hacen ese trabajo por mi. No hace falta patear a nadie que decidió ponerse de rodillas.

Asi que asi estamos y en esto creo. Ni siquiera. Esta es una lectura de la realidad. La realidad que dice que la palabra emergente o las plataformas virtuales son lo que interesa. El photoshooting y despues a la vuelta: el horror. Y a cambio de nada. Dar tanto a cambio de tan poco. Dar tanto a cambio no de "la gente" ni siquiera del publico. Leer, tocar, pintar o cagar dentro del festival de Mauricio Macri es hacer de todo un show off, un evento, una esquirla más que hiere y abre directo el corazón de lo que creo, muchos de los que estuvieron ahí supieron atreverse a soñar.

Quiero terminar diciendo que quien quiera tocar directo en el corazón de Los Galgos puede incluirnos en su line up.