Troyanos de Cavafy
(Para Feli tambi{en)
Son los esfuerzos nuestros, de los desafortunados,
son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos
Apenas logramos hacer algo, apenas,
Logramos un poco de aplomo y empezamos
a tener coraje y hermosas esperanzas,
siempre ocurre algo que nos detiene.
Aquiles salta del foso ante nosotros
y nos aterra con sus enormes gritos.
Son nuestros esfuerzos como los de los troyanos.
Pensamos que con decisión y audacia
cambiaremos el curso descendente de la suerte,
y nos quedamos afuera listos para el combate.
Pero cuando llega la gran crisis,
la audacia y decisión se desvancecen;
se turba nuestra alma y paraliza;
y corremos alrededor de las murallas
tratando de salvarnos en la huida.
Pero la caída es segura. Allá arriba,
en las murallas, han comenzado ya los lamentos.
Lloran la memoria y los sentimientos de nuestros días.
Amargamente por nos lloran Príamo y Hécuba.
Son los esfuerzos nuestros, de los desafortunados,
son los esfuerzos nuestros como los de los troyanos
Apenas logramos hacer algo, apenas,
Logramos un poco de aplomo y empezamos
a tener coraje y hermosas esperanzas,
siempre ocurre algo que nos detiene.
Aquiles salta del foso ante nosotros
y nos aterra con sus enormes gritos.
Son nuestros esfuerzos como los de los troyanos.
Pensamos que con decisión y audacia
cambiaremos el curso descendente de la suerte,
y nos quedamos afuera listos para el combate.
Pero cuando llega la gran crisis,
la audacia y decisión se desvancecen;
se turba nuestra alma y paraliza;
y corremos alrededor de las murallas
tratando de salvarnos en la huida.
Pero la caída es segura. Allá arriba,
en las murallas, han comenzado ya los lamentos.
Lloran la memoria y los sentimientos de nuestros días.
Amargamente por nos lloran Príamo y Hécuba.
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