
La casa de la escritura
Para Helen y Paola
Nadie ha escrito nunca a dúo
Marguerite Duras
En una casa, sola como perdida.
Tan en la casa, tan sola.
Esta soledad la hice yo.
Hecha por mí y para mí, esta soledad es mía.
Esta soledad es lo único que algún día
no me va a decepcionar. Es lo único que
poseo. Guardo esta soledad, en un cofre pirata.
Con ella en mi maleta vengo viajando. Ella, conmigo
como el recuerdo de un primer amor. Es un pasaporte
a mi libertad. Adondequiera que vaya
ella viene. Mi viaje es una cama ajena,
una ventana cualquiera, ritos de los cuales no me desprendo
Mi viaje es esta soledad.
Sola en la casa de la escritura.
Mi amante no pudo soportarlo
no puede tolerar leerse en mis poemas.
Soy cruel, le cargo cruces, le hago reproches
y lo abandono, lejos, como deseo sin objeto.
Soledad o muerte. Muerte o viaje.
Literatura y Libertad.
Un agujero, en el fondo, en el fondo de un agujero,
una soledad casi total. Una inmensidad, vacía.
Fatal este momento donde todo se pone en duda.
Esta soledad ha nacido de este momento, de esta interrogante
sobre el sentido de la vida, sobre todo, la duda, sobre el amor
y la vida, sobre la libertad.
Más fuerte que yo misma,
más fuerte que los alaridos de las bestias nocturnas,
perros y lobos, monstruosidades oscuras,
vulgaridad masificante, aúllan en silencio o
clavan por la espalda.
Esta soledad es sincera, franca
esta soledad es fresca, he luchado por ella,
honesta, una palma extendida en un abrazo
una mano que acaricia, dedos en mi coño.
Velo por este inmenso territorio de mi soledad,
también la noche, desesperada, la noche de la escritura,
con la desesperación. Desesperación, no sé tu nombre,
aunque de a ratos te invento uno. Un nombre de paso.
Una posta en el camino, un amante. Solo eso, una parada.
Soledad universal de ser humano,
soledad singular y vida ubicua
en este viaje.
Antiespecismo
una mosca muere en la mesa de mi cocina
una mesa blanca, una mosca negra
el sol es blanco y amarillo
la mosca brilla, tornasol
la muerte de la mosca es la muerte
la muerte del amor no es la muerte
describir el espanto, escribir del espanto,
escribir de tu locura, escribir sin pausa,
sobre la muerte sobre la mosca, sobre nuestro amor
muerto. tengo la atroz lentitud
del olvido y temo el instante de pavor absoluto
la locura también parece muerte, pero no es.
aun veo, aun veo la mosca en la mesa blanca
como si fuera tu voz provocando mi locura en
esa ratonera, contra las paredes, sobra la mesa donde
la mosca elige morir, donde elijo escribir, y
no olvidar el debate entre la soledad y la muerte
entre la vida y el amor, triste pero no trágico,
como dejar un vicio incontrolable
no por eso menos placentero.
elijo vivir el invierno, la vida injusta,
el horror absoluto de la incertidumbre
elijo vivir la calma de tu ausencia.
de a ratos lloro por la irreductible muerte
de esta mosca. no llorar nunca es como no haber vivido
esto también es necesario que suceda, inútil hacer tangible
la desesperación y el desconsuelo que conlleva la vida, la muerte
el recuerdo de la desesperación no nos mata
la escritura avanza es viento, está desnuda,
pasa como nada pasa en la vida, pasa y se vuela
el cuerpo muerto de esta nada, de esta mosca, ya no viva
pasa como nada pasa excepto esto que llamamos vida.
La hermandad de los hombres
A partir de La Ciudad Ausente de Ricardo Piglia
Tape Burgos troperito
conchabado en Chacabuco para arreo
hacer su trabajo y que los otros
sepan que él sabe hacer
su trabajo, único orgullo bajo el poncho
encerado.
Cuando amaina la lluvia y el cielo aclara
campean vacuno perdido
Burgos ve al ternero que se ahoga y
recuerda la cruz de plata sobre las tetas
duras de la puta alemana de la pulpería
que no se cogió, por vergüenza
giraba y le decía
a los hombres les gusta ver sufrir
al Cristo lo vieron
los atrajo su sufrimiento
su padecer.
Casi como una compadrada
ahora que era menos que nadie
demostrando destreza
enlaza con una mano
sola sin bajarse del criollo
al ternero guacho descarriado
después de la tormenta
con la pata rota el animal no alcanza
a trepar la ladera
de la laguna y se hunde
en la zanja.
Burgos ya de a pie
lo sostiene del cogote en el aire
boquea el bicho
se retuerce desesperado en el vacío
asfixiarse en el agua
jugar a ser pescado
es mejor, pensó.
Los otros, peones,
por primera vez
al pie de la barranca
lo vieron a Burgos
de nuevo
lo enlaza en el aire
ya casi ahogado
el animalito elude el lazo
a nado huye
pero entre chanzas
Burgos lo pesca
sobre el barrial, los ojos blancos
de terror, espuma en el hocico
un paisano se baja de su zaino
hiende el cuchillo como si fuera hembra
lo degüella de un tajo, limpio
se acabó
asado de pez, todos ríen
Burgos siente al fin
la hermandad de los hombres
James Towle
A Dariush, en su cumpleaños 34.
Para mis cumpas ticos y las sufrientes por amor.
La cama está vacía
la forma de tu cuerpo
en ella
quedó grabada con un punzón
caliente en mi cabeza
cada vez que me meto.
Pero,
materialmente hablando
no queda
nada de vos.
Así,
pasarme las horas
tratando de recordar
cómo sabía tu piel
qué olor tenías
cuán suaves eran tus manos
cuando me tocabas.
-La razón, ¿quién la posee?
vieja mala, no me permite
pensar. –
La mente nunca ha sido una aliada.
Solo a través de nuestro tacto
la razón se sindica a los sentidos.
Así,
olvido por qué es
de algún modo siniestro
una suerte que esta cama hoy
esté tan solo llena de mí.
…
Amarte así, amarte
¿haberte esperado
toda una vida?
¿seremos los últimos?
destructores de máquinas
amamos como si fuéramos a quedarnos
toda la vida en Liverpool fabril
cuna de paño irlandés.
¿y si fuéramos los últimos?
amarte así
haberte amado
tanto
Hace siglos que juego este juego:
los cuentos no se cuentan rectos
la honestidad propia no existe
nadie puede dar cuenta de si
todo es pura inquietud y desazón.
De memoria
me conozco los mecanismos
con los cuales
quienes aun se aman
escapan al dolor indecible
del fracaso
y de la pérdida.
¿Por qué demorarme ahora en esta historia?
Impelida recodar
el amor es puro intento
propulsión sin resultado.
Testimonios remanentes inconforme:
actas de juicios, informes de autoridad,
sesiones de terapia futuras
dedicadas en exclusividad, poemas y fotos,
algunas canciones.
¿Existe un espacio de audición
cuando el lenguaje es
ecolalia, balbuceo, clausura?
Petitio Principi:
fracaso luego soy
anónimo, frágil, débil
casi absurdo.
Me opongo
a los símbolos de una economía política
triunfante.
El amor sigue siendo una maquinaria imposible
de adquirir y administrar por mis comunidades
me encuentro en una etapa artesanal de la conciencia
amatoria, de nuestra ética.
De todos modos,
Violencia, nuestro pacto ya no se quebrantará.
Atacar la casa del patrón
sabotear sus resortes
siguen siendo mis tácticas.
…
Quien no dobla las rodillas
se le rompe la cerviz
la nuca quebrada
a la fuerza
cae por el pozo de la horca vociferando
un viejo himno libertario
silencio
las cuerdas se anudan en cerrazón
de horca, juego infantil hoy
en horas libres.
En fin,
nada que se acerque a la verdad.
Ned Ludd nunca existió:
solo un nombre pergeñado para despistar
una trampa casa bobos.
Entonces ¿cómo podré encontrarte?
Ludismo, romper la maquina
de lo que nos interpela
ideológicamente,
nuevo crimen legislado
por el deber ser del amor.
Me abrazo al cuello de caballo
de lo que está por devenir
construiré eslabón de un engranaje
que se fragua a fuego lento,
sobre mi regazo reposa
un amante, o un gato mortal.
La paradoja:
fundición alejada de la humanidad,
ama y propietaria,
marcha por la panamericana
hacia el progreso
Ninguna sublevación espontánea
ninguna ficción del espíritu
salvaje emerge del vacío.
Por generaciones se transmite
una herencia de maltrato,
saberes resistentes macerados
para escapar a la lógica maniquea
de las culpas, las reacciones estímulo-respuesta,
el gran dirigente de las facturas a pagar.
Si el juego no es nuevo
habrá otros jugadores
otros últimos destructores de máquinas
tal vez nosotros mismos
seamos otros y volveremos
a jugar.
Epitafio: Wu Shu
A mis amigas en Catalunya por salvarme.
I
Aquí se termina la primera mitad de mi vida
sangre que sangre mane sangre como maná
sangrar una lengua muerta, hacer un tajo
clausurar el pecho
cortarse un mechón de pelo, duelo
por la primera mitad de mi vida
II
¿Cuál es el balance?
tragar arena, morder el polvo
todo en el tintero morirá
la hoja no escrita de crepúsculos
puzzle que no encaja en la locura de este encuentro
No hay en tu territorio quien aloje mi querer
tierra yerma para recibir señales
bestia recelosa puro impulso reactividad
noche de mi desesperación que todo mi torso forma
un hueco por donde metés tu puño para extirparme
todo deseo de ser
III
Violenta oscilación, crisis existencial agravada, fobia clisé masculina, confusión primermundista, envidia de discapacitado anímico, neurosis de trámite bancario incesante, amor y odio catuliano, sutilezas velos y opacidades indetectables, inconsistencia emocional, neurosis puta y su síntoma, su drama de control, intenta resolver algo o matarme, la ansiedad del hombre está a la altura del corazón
IV
Mito el mito el mito
el Amor es sólo eso
y todo el mundo lo sabe
V
Presa de un poema de Plath
los espasmos vuelven y vuelven
y vuelven se duplican minuto a minuto
me contraigo la cabeza contra la puerta
la cabeza contra la pared la cabeza contra el piso
la cabeza rota
yo toda chiquita, toda carencia toda muertita en mí
quiero despertar o morir
Apilo la entereza para dirigir ciega
mis radares hacia los faros, migas de pan
nimiedades en una arqueología que me alcanza
para reconstruir mi ciudad
sin torre y sin puerta
Busco en esta mañana incómoda de pocos amigos
ramitas secas, hojas en la calle
razones para existir
no todo es vomito y kebab en las calles de Inglaterra
no todo, hielo y bolsas navideñas
cobarde pacifismo bienpensante
no todo está lleno de buenas intenciones y control
Vuelvo a encontrar los deseos por las cartas entregadas a las amigas
bien dispuestas vuelvo a encontrar a los amigos que me esperan
proliferan en mi sangre militantes de nuestra soledad
colectiva
VI
Será como abandonar un vicio
un cigarro sexy en la boca el humo
Garbo no contiene, ni sostiene
mal conocido, volvemos a él
para aferrarnos y no caer
VII
Cursi y rosa en el último minuto
antes de partir, sí antes de subir a un avión
podría ser el último
cuando los amantes hablan
del amor y del extrañarse
del deseo y del reencuentro
siquiera tal vez de lo bien
que la pasamos la otra vez
vos hablaste de compartir mis libros
con otra persona a la cual hasta ahora
olvidaste mencionar
Esa es tu idea de becario de la deconstrucción
Podríamos haber hablado de la esperanza, del creer, de la fe
mañanas nevadas, mañanas mullidas
edredones y sexo de revoluciones
vislumbrar pequeños fractales de manada
mi barrio el tuyo el nuestro
el futuro aquí y ahora, aquí y ahora
Pero no, mejor, no. Decidís por mí una vez más
tramitar tu involución destruyendo a mi otra parte
VIII
Aplico la hipótesis del tiempo
¿Qué seremos o volveremos a ser?
un recuerdo o el olvido del anecdotario
A house of brick in Japan using electricity inhabited by lovers
A la noche prendemos una hoguera delante de la audiencia y
sacudimos los cimientos con primeros ruidos
ejerceremos presión sobre la estructura del tiempo
avisamos:
cada quien puede hacer lo que le apetezca mientras esto
dure – pero no dura-
Ballenas, todo el sonido del mundo en esta sala
sonido, anarquía, Anarquía, Silencio Amiga, anarquía Poesía, ars politica, el arte de la soledad, el arte no dejarme herir nunca más, zaherir
Subir la guardia, jab jab, cross, hook, uppercut, frontal al pecho, circular a la cabeza
bajar la guardia Wu shu, dejar pasar no armar el ring, combate inexistente entre tu discapacidad y mi carencia.
Odio adiós, no todo es perdonable
IX
A fuerza de no olvidar
uno a uno los agravios
desaciertos improperios
memoria y olvido
recordaremos por qué
nos fuimos yendo
sostendremos el esfuerzo
la angustia cederá
sutil corte en el vientre
una cesárea impuesta
A fuerza de recordar la soledad infinita
sumida me encuentro
No volveré
X
Arrastro la pala, sepulturera
el cuerpo al hombro
cavo una fosa
honda oscura ronca profunda
es como el llanto hueco de una amante
como el hambre de amor rancio
clavo una estaca de acero y 3 balas de plata
en tu pecho echo tu cuerpo adentro
tierra y cal polvo al polvo te cubro
estás muerto
en la superficie trazo un pentagrama con sal
escupo mi última sangre mi último vómito
encima una tonelada de mármol
Carrara para liquidar
este romance para que nunca más
vuelva a surgir ni en forma de poema
.

1 opinolog*s:
El primer poema más allá de la relación con el formidable Escribir de Duras me hizo pensar en un poema de Peri Rossi(si no lo conocés, te lo acerco. Si lo conocés, está bueno releerlo)
MI CASA ES LA ESCRITURA
En los últimos años
he vivido en más de cien hoteles diferentes
(Algolquín, Hamilton, Humboldt, Los Linajes
Grand Palace, Víctor Alberto, Reina Sofía, City Park)
en ciudades alejadas entre sí
(Quebec y Berlín, Madrid y Montreal, Córdoba
y Valparaíso, París y Barcelona, Washington
y Montevideo)
siempre en tránsito
como los barcos y los trenes
metáforas de la vida
En un fluir constante
Ir y venir
No me creció una planta
no me creció un perro
Sólo me crecen los años y los libros
que dejo abandonados por cualquier parte
para que otro, otra
los lea sueñe con ellos
En los últimos años
he vivido en más de cien hoteles diferentes
en casas transitorias como días
fugaces como la memoria
¿cuál es mi casa?
¿dónde vivo?
Mi casa es la escritura
la habito como el hogar
de la hija descarriada
la pródiga
la que siempre vuelve para encontrar los rostros conocidos
el único fuego que no se extingue
Mi casa es la escritura
casa de cien puertas y ventanas
que se cierran y se abren alternadamente
Cuando pierdo una llave
encuentro otra
cuando se cierra una ventana
violo una puerta
Al fin
puta piadosa
como todas las putas
la escritura se abre de piernas
me acoge me recibe
me arropa me envuelve
me seduce me protege
madre omnipresente.
Mi casa es la escritura
sus salones sus rellanos
sus altillos sus puertas que se abren a otras puertas
sus pasillos que conducen a recámaras
llenas de espejos
donde yacer
con la única compañía que no falla
Las palabras.
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