nuevamente el dios internet me vomita un milagro quizas a la altura de la jauria que corre conmigo del otro lado del mar
tambien el entrenamiento me regalo un desgarro, duele como la idea del dolor mismo, es decir demasiado
nada que la belleza del rizoma no pueda sanar
agradecida a uds alli siempre
y a vos claro.
Introducción a la guerra civil Tiqqun
Título original: Introduction à la guerre civile
© De la traducción del francés: Raúl Suárez Tortosa
y Santiago Rodríguez Rivarola
© Editorial Melusina, s.l., 2008
www.melusina.com
Nos hace falta una antropología radicalmente negativa, nos hacen falta algunas abstracciones radicalmente vacías, suficientemente transparentes para impedirnos prejuzgar nada, una física que reserve a cada ser y a cada situación su disposición al milagro. Conceptos rompe-espejos para acceder, dar lugar a la experiencia.
Ego: de ahora en mas quiero que usar y que conmigo sean usadas metaforas desautomatizadoras para hablarnos de como nos afectamos en afinidad: "Te amo" nada, no vale nada. "Te siento como una hermana siamesa desprendida de mi mismisima entraña" es ya algo, sino mucho.
1La unidad humana elemental no es el cuerpo -el individuo, sino la forma-devida.
3Cada cuerpo está afectado por su forma-de-vida como por un clinamen, una inclinación, una atracción, un gusto. (Afinidad???)
Aquello hacia lo que tiende un cuerpo tiende asimismo hacia él. Esto vale sucesivamente para cada nueva situación. Todas las inclinaciones son recíprocas.*
4Este gusto, este clinamen puede ser conjurado o asumido. La asunción de una forma-de-vida no es solamente el saber de tal inclinación, sinohttp://www.blogger.com/img/blank.gif el pensamiento de ésta.
Llamo pensamiento a lo que convierte la forma-devida en fuerza, en efectividad sensible. (Pensar = resistir = luchar)
En cada situación se presenta una línea distinta de todas las demás, una línea de incremento de potencia. El pensamiento es la aptitud de distinguir y de seguir esta línea. El hecho de que una forma-de-vida no pueda ser asumida sino siguiendo el incremento de la potencia, lleva consigo esta consecuencia: todo pensamiento es estratégico.*
Occidente. una civilización que ya no podemos llamar nuestra sin consentir implícitamente con nuestra propia liquidación, se manifestará paradójicamente como deseo de forma, como persecución de un parecido arquetípico, de una Idea de sí situada delante, ante sí. Y, por supuesto, dondequiera que se haya expresado con algo de amplitud, este voluntarismo de la identidad lo ha tenido muy difícil para enmascarar el nihilismo helado, la aspiración a la nada que forma su eje. Pero la conjuración de las formas-de-vida tiene también su manera menor, más disimulada, que se llama consciencia, y en su punto culminante, lucidez; «virtudes» todas estas que uno aprecia tanto más en la medida en que acompañan la impotencia de los cuerpos. uno llamará «lucidez» desde entonces a cualquier saber de esta impotencia que no tiene ningún poder de escapársele. De esta manera, la asunción de una forma-de-vida es totalmente lo opuesto a una tensión de la consciencia o de la voluntad, a un efecto de la una o de la otra. La asunción es más bien un abandono, es decir, a la vez una caída y una elevación, un movimiento y un reposar en sí.
5Mi forma-de-vida no se relaciona con lo que yo soy, sino con cómo yo soy lo que soy.*
*5 Glosa: Salir de la metafísica no es un imperativo filosófico, es una necesidad fisiológica.
Lo que el Imperio exige de cada uno no es que se conforme a una ley común, sino a su identidad particular; pues de la adherencia de los cuerpos a sus cualidades supuestas, a sus predicados, depende el poder imperial para controlarlos.
Mi forma-de-vida no se relaciona con lo que yo soy, sino con cómo yo soy lo que soy; dicho de otra manera: entre un ser y sus «cualidades» está el abismo de su presencia, la experiencia singular que yo tengo de él, en un cierto momento, en un cierto lugar. Para mayor desgracia del Imperio la forma- de-vida de un cuerpo no se contiene, por tanto, en ninguno de sus predicados –grande, blanco, loco, rico, pobre, carpintero, arrogante, mujer o francés–, sino en el cómo discontinuo de su presencia, en la irreductible singularidad de su ser-en-situación. Y es ahí donde la predicación se ejerce con la máxima violencia, en el dominio apestoso de la moral, que su fracaso es también el más feliz: cuando, por ejemplo, nos encontramos delante de un ser enteramente abyecto pero cuya forma de ser abyecto nos afecta hasta alcanzar en nosotros toda repulsión, y nos manifiesta por eso mismo que la abyección misma es una cualidad. Asumir su forma-de-vida: esto quiere decir ser fiel a sus inclinaciones más que a sus predicados.
*7 Glosa: Forma-de-vida, es decir: mi relación conmigo mismo no es sino una pieza de mi relación con el mundo.
*9
Glosa B: La idea misma de «pueblo» –de raza, de clase, de etnia o de nación– como aprehensión masiva de una forma-de-vida ha sido siempre desmentida por el hecho de que las diferencias éticas en el seno de cada «pueblo» han sido siempre más grandes que las diferencias éticas entre los «pueblos» mismos.
10La guerra civil es el libre juego de las formas-de-vida, el principio de su co-existencia.
11....no conozco cuerpo que no se encuentre arrastrado sin remedio en el curso excesivo y peligroso del mundo.*
*11 Glosa A: La violencia es una novedad histórica: nosotros, decadentes, somos los primeros en conocer esta cosa curiosa: la violencia. Las sociedades tradicionales conocían el robo, la blasfemia, el parricidio, el rapto, el sacrificio, la afrenta y la venganza;...
En realidad, la violencia existe para nosotros como aquello de lo que hemos sido desposeídos, y aquello de lo que hace falta ahora reapropiarse.
Cuando el biopoder se pone a hablar, respecto de los accidentes de tráfico, de «violencia en carretera», se comprende que en la noción de violencia la sociedad imperial no señala sino su propia vocación de muerte. De esta manera, la sociedad imperial se ha forjado para sí el concepto negativo por el que rechaza todo lo que en ella es aún portador de intensidad. Cada vez más expresamente se vive a sí misma, en todos estos aspectos, como violencia.
13Cuando dos cuerpos afectados, en un cierto lugar, en un cierto momento, por la misma forma-de-vida, se encuentran, tienen la experiencia de un pacto objetivo, anterior a toda decisión. Esta experiencia es la experiencia de la comunidad.*
*13 Glosa: Hay que imputar a la privación de una experiencia tal ese viejo fantasma de los metafísicos que obsesiona aún al imaginario occidental: la comunidad humana, también conocida con el nombre de Gemeinwesen por un cierto público parabordiguista. Es porque no tiene acceso a ninguna comunidad real, y por tanto en virtud de su extrema separación, que el intelectual occidental ha podido forjarse ese pequeño fetiche: la comunidad humana.
Tanto si ésta adopta el uniforme nazihumanista de la «naturaleza humana», o los estúpidos hábitos ya colgados de la antropología, como si se repliega sobre la idea de una comunidad de la potencia cuidadosamente desencarnada, o si se lanza de cabeza en la perspectiva menos refinada del hombre total –el que totalizaría el conjunto de los predicados humanos–, es siempre el mismo terror de tener que pensar su situación singular, determinada, finita, de quien va a buscar refugio en el fantasma reconfortante de la totalidad, de la unidad terrestre.
¿quién todavía hoy se reclama de «la sociedad » sino los ciudadanos del Imperio, los que hacen bloque, o más bien, los que hacen racimo contra la evidencia de su implosión definitiva, contra la evidencia ontológica de la guerra civil?
14No hay comunidad sino en las relaciones singulares. No se da nunca la comunidad, se da comunidad que circula.* (Jauria, bandada, manada, au au)
*14 Glosa A: La comunidad no designa nunca a un conjunto de cuerpos concebidos independientemente de su mundo, sino a una cierta naturaleza de las relaciones entre esos cuerpos, y de esos cuerpos con su mundo. (hay muchos modos de compartir el cuerpo) La comunidad, desde que ella quiere encarnarse en sujeto aislable, en realidad distinta, desde que quiere materializar la separación entre un afuera y su adentro, se confronta con su propia imposibilidad. Este punto de imposibilidad es la comunión. La total presencia de la comunidad, la comunión, coincide con la disipación de toda comunidad en relaciones singulares, con su ausencia tangible.
15La comunidad no es nunca la comunidad de los que están ahí.*
*15 Glosa: Toda comunidad lo es a la vez en acto y en potencia, ....
continuaremos leyendo....

2 opinolog*s:
pdf:
http://caosmosis.acracia.net/textos/introduccion%20a%20la%20guerra%20civil.pdf
y en V.O. :
http://www.bloom0101.org/igc.pdf
el primero lo tengo
el segundo los busco
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