El género (feminidad/masculinidad) no es ni un concepto, ni una ideología ni una performance: se trata de una ecología politíca. La certeza de ser hombre o mujer es una ficción somaticopolítica producida por un conjunto de tecnologías de domesticación del cuerpo, por un conjunto de técnicas farmacológicas y audiovisuales que fijan y delimitan nuetras potencialidades somáticas funcionando como filtros que producen distorsiones permanentes de la realidad que nos rodea. El género funciona como un programa operativo a través del cual se producen percepciones sensoriales que toman la forma de afectos, deseos, acciones, creencias, identidades. Uno de los resultados característicos de esta tecnología de género es la producción de un saber interior sobre sí mismo, de un sentido del yo sexual que aparece como una realidad emocional evidente a la conciencia: "soy hombre", "soy mujer", "soy heterosexual", "soy homosexual" son algunas de las formulaciones que condensan saberes específicos sobre uno mismo, actuando como núcleos biopolíticosy simbólicos duros en torno a los cuales es posible aglutinar todo un conjunto de prácticas y discursos. La testosterona corresponde, junto con la oxitocina, la sertonina, clacodeína, la cortisona, el estrógeno, el Omeoprazo, etc, al conjunto de moléculas disponibles hoy para fabricar la subjetividad y sus afectos.
Estamos equipados tecnobiopolíticamente para follar, reproducirnos o controlar técnicamente la posibildad de la reproducción. Vivimos bajo el control de tecnologías moleculares, de camisas de fuerza hormonales destinadas a mantener las estructuras de poder de género: las chicas blancas hiperestrogenadas llorando por los chicos que las follan y las dejan tiradas, las chicas no blancas amenazadas sistemáticamente de violación y de violencia, los chicos blancos controlando sus asquerosas pulsiones sexuales, los chicos no-blancos perseguidos por el poder estatal que criminaliza y castiga sus asquerosas pulsiones sexuales.(...) Violencia de género= violencia del sistema de género.
El objetivo de estas tecnologías farmacopornográficas es la producción de una prótesis política viva: un cuerpo suficientemente dócil como para poner su potentia gaudendi, su capacidad total y abstracta de crear placer, al servicio de la producción de capital. Fuera de estas ecologías somaticopolíticas que regulan el género y la sexualidad, no hay ni hombres ni mujeres, del mismo modo que no hay ni heterosexualidad ni homosexualidad.
B. Preciado, Tecnogénero en "Testo Yonqui", p. 89-90

4 opinolog*s:
como te culea este biche con las letras no tiene nombre!!!
aaaaaaa beeetooooo
ec
tasis!
(jaja la palabra de verificacion salio "uncultio" se podria hacer adivinacion con esas palabras azarosas?)
"La sexualidad es obra nuestra. Es una creación personal y no la revalación de aspectos secretos de nuestro deseo". M. Foucault. Sexo y Poder.
God save the gode (and you wapx). bezazo. Y.
que genia :)
mandame la entrevista cerda!!!!!
love u
lean tenes paciencia
yan, como siempre, te deseo
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