la hermandad de los hombres
La hermandad de los hombres
A partir de La Ciudad Ausente de Ricardo Piglia
Tape Burgos troperito
conchabado en Chacabuco para arreo
hacer su trabajo y que los otros
sepan que él sabe hacer
su trabajo, único orgullo bajo el poncho
encerado.
Cuando amaina la lluvia y el cielo aclara
campean vacuno perdido
Burgos ve al ternero que se ahoga y
recuerda la cruz de plata sobre las tetas
duras de la puta alemana de la pulpería
que no se cogió, por vergüenza
giraba y le decía
a los hombres les gusta ver sufrir
al Cristo lo vieron
los atrajo su sufrimiento
su padecer.
Casi como una compadrada
ahora que era menos que nadie
demostrando destreza
enlaza con una mano
sola sin bajarse del criollo
al ternero guacho descarriado
después de la tormenta
con la pata rota el animal no alcanza
a trepar la ladera
de la laguna y se hunde
en la zanja.
Burgos ya de a pie
lo sostiene del cogote en el aire
boquea el bicho
se retuerce desesperado en el vacío
asfixiarse en el agua
jugar a ser pescado
es mejor, pensó.
Los otros, peones,
por primera vez
al pie de la barranca
lo vieron a Burgos
de nuevo
lo enlaza en el aire
ya casi ahogado
el animalito elude el lazo
a nado huye
pero entre chanzas
Burgos lo pesca
sobre el barrial, los ojos blancos
de terror, espuma en el hocico
un paisano se baja de su zaino
hiende el cuchillo como si fuera hembra
lo degüella de un tajo, limpio
se acabó
asado de pez, todos ríen
Burgos siente al fin
la hermandad de los hombres
queres mas de lo mismo?
Arremete Viajera,
Brujas,
Politiquerio
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