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Podria nacer cierta metafísica crítica como ciencia de los dispositivos http://mesetas.net/?q=dispositivos-3

"Existe un enfoque materialista del lenguaje que parte de que lo que percibimos no es separable de lo que sabemos de ello. La Gestalt ha mostrado desde hace tiempo cómo, frente a una imagen confusa, el hecho de que se nos diga que puede representar o bien un hombre sentado sobre una silla o bien una lata de conservas a medio abrir, nos basta para hacer que aparezcan ante nosotros bien una cosa, bien la otra. Las reacciones nerviosas de un cuerpo, y por ello, ciertamente, su metabolismo, están estrechamente ligados al conjunto de sus representaciones, si no directamente dependen de él. Debemos admitir esto no tanto para admitir el valor de cada metafísica como su significación vital, su incidencia en términos de formas de vida.

Tras esto, imaginemos una civilización cuya gramática llevara en su centro una suerte de vicio, especialmente en el empleo del verbo más corriente de su vocabulario; un defecto tal que todo sería percibido no solo falsamente, sino en la mayor parte de los casos de una forma mórbida. Imaginemos qué ocurriría entonces con la común fisiología de sus usuarios, con las patologías mentales y relacionales, con la disminución vital a la que éstos se verían expuestos. Una tal civilización sería ciertamente inviable, y por allí por donde se extendiera no produciría más que desastre y desolación. Esta civilización es la occidental y el verbo es, simple y llanamente, el verbo ser. El verbo ser no ya en sus empleos de auxiliar o de existencia —esto es—, empleos que son relativamente inofensivos, sino en los empleos de atribución —esta rosa es roja— y de identidad —la rosa es una flor—, que permiten las más puras falsificaciones. En el enunciado « esta rosa es roja », por ejemplo, presto al sujeto « rosa » un predicado que no es el suyo, que es más bien un predicado de mi percepción: soy yo, que no soy daltónico, que soy « normal », quien percibe esta longitud de onda como « rojo ». Decir « percibo la rosa como rojo », ya sería menos capcioso. En cuanto al enunciado « la rosa es una flor » me permite borrarme de forma oportuna tras la operación de clasificación que yo hago. Convendría más bien decir: « clasifico esta rosa entre las flores » —que es la formulación común en las lenguas eslavas. A continuación, se hace bien evidente que los efectos del es de identidad tienen un alcance emocional muy distinto cuando permiten decir, de un hombre que tiene la piel blanca, «es un Blanco », de alguien que tiene dinero, « es un rico », o de una mujer que se comporta algo libremente, « es una puta ». Y esto no se dice en absoluto para denunciar la supuesta « violencia » de tales enunciados, preparando así el advenir de una nueva policía de la lengua, de una political correctness ampliada, que esperaría que cada frase llevara consigo su propia garantía de cientificidad. De lo que se trata es de saber qué se hace, que SE nos hace, cuando se habla; y de saberlo juntos"


Como Hacer? http://mesetas.net/?q=node/325

Es esto
nuestra necesidad de comunismo. La necesidad de espacios de noche, donde podamos reencontrarnos
más allá
de nuestros predicados.
Más allá de la tiranía del reconocimiento. Que impone el re/conocimiento como distancia final entre los cuerpos. Como ineluctable separación.
Todo lo que SE - el novio, la familia, el entorno, la empresa, el Estado, la opinión - me reconoce, es por ahí por donde SE cree que me tienen.
Por el recuerdo constante de lo que soy, de mis cualidades, SE querría abstraerme de cada situación. SE me querría exigir en toda circunstancia una fidelidad a mí mismo que es una fidelidad a mis predicados.
SE espera de mí que me comporte como hombre, empleado, parado, madre, militante o filósofo.
SE quiere contener entre los bordes de una identidad el curso imprevisible de mis devenires.
SE me quiere convertir a la religión de una coherencia que SE ha escogido para mí.

Más soy reconocida, más mis gestos se encuentran trabados, interiormente trabados. Heme aquí capturada por la malla ultra-ajustada del nuevo poder. En los redes impalpables de la nueva policía: LA POLICÍA IMPERIAL DE LAS CUALIDADES.
Hay toda una red de dispositivos en los que me hundo para 'integrarme', y que me incorporan esas cualidades.
Todo un pequeño sistema de fichaje, de identificación y de policiaje mutuos.
Toda una prescripción difusa de la ausencia.
Todo un aparato de control comporta/mental, que apunta al panoptismo, a la privatización transparencial, a la atomización.
Y en el cual yo forcejeo.

Necesito devenir anónima. Para estar presente.
Más soy anónimo, más estoy presente.
Necesito zonas de indistinción
para acceder a lo Común.
Para no reconocerme ya en mi nombre. Para no escuchar en mi nombre sino la voz que lo llama.
Para hacer consistir el cómo de los seres, no lo que son, sino cómo son lo que son. Su forma-de-vida.
Necesito zonas de opacidad en donde los atributos,
incluso criminales, incluso geniales,
ya no se separen de los cuerpos.

(...)

Aprender a devenir indiscernibles. A confundirnos. Volver a degustar
el anonimato,
la promiscuidad.
Renunciar a la distinción,
Para desarticular la represión :
componer en el enfrentamiento las condiciones más favorables.
Volverse astutos. Devenir despiadados. Y para esto
devenir cualquieras.
¿ Cómo hacer ? es la cuestión de los niños perdidos. Aquéllos a los que no se ha dicho. Los que no son seguros en sus gestos. A los que nada ha sido dado. Cuya criaturalidad no deja de traicionarse.
La revuelta que viene es la revuelta de los niños perdidos.
El hilo de la transmisión histórica ha sido roto. Incluso la tradición revolucionaria nos deja huérfanos. El movimiento obrero sobre todo. El movimiento obrero que se ha vuelto instrumento de una integración superior al Proceso. Al nuevo Proceso, cibernético, de valorización social.
(...)
Lo que hay que oponer al Imperio, es la huelga humana.
Quien nunca ataca las relaciones de producción sin atacar al mismo tiempo
las relaciones afectivas que las sostienen.
Quien socava la economía libidinal inadmisible,
restituye el elemento ético – el cómo – reprimido en cada contacto entre los cuerpos
neutralizados.
La huelga humana, es la huelga que, allí donde SE esperaba
tal o tal reacción previsible,
tal o tal tono apenado o indignado,
PREFIERE NO.
Se disimula al dispositivo. Lo satura, o lo estalla.
Se recobra, prefiriendo
otra cosa.
Otra cosa que no está circonscrita en las posibilidades autorizadas por el dispositivo.
En la ventanilla de tal o tal servicio social, en las cajas de tal o tal supermercado, en una conversación cortés, en una intervención de los polis,
según la relación de fuerza,
la huelga humana hace consistir el espacio entre los cuerpos,
pulveriza el double bind en el que están capturados,
los conduce a la presencia.
Hay todo un luddismo por inventar, un luddismo de los engranajes humanos
que hacen girar el Capital. En Italia, el feminismo radical ha sido una forma embrionaria de la huelga humana.
‘¡Basta de madres, de mujeres y de hijas, destruyamos las familias!’ era una invitación al gesto de romper los encadenamientos previstos,
de liberar los posibles comprimidos.
Era un atentado a los comercios afectivos fracasados, a la prostitución ordinaria.
Era una llamada al sobrepasamiento de la pareja, como unidad elementaria de gestión
de la alienación.
Llamada a una complicidad, entonces.
Práctica insostenible sin circulación, sin contagio.
La huelga de las mujera llamaba implícitamente a la de los hombres y los niños, llamaba a vaciar las fábricas, las escuelas, los despachos y las prisiones,
a reinventar para cada situación otra manera de ser, otro cómo.
La Italia de los años 70 era una gigantesca zona de huelga humana.
Las auto-rebajas, los atracos, los barrios okupados, las manifestaciones armadas, las radios libres, los innumerables casos de ‘Síndrome de Estocolmo’,
incluso las famosas cartas de Moro detenido, hacia el final, eran
prácticas de huelga humana.
(...)

Adquirir colectivamente esta facultad de sacudir
las familiaridades.
Este arte de frecuentar en sí-mismo
al huésped más inquietante.

La huelga humana, hoy, es
rechazar jugar el rol de la víctima.
Atacar este rol.
Reapropiarse de la violencia.
Arrogarse la impunidad.
Hacer comprender a los ciudadanos pasmados
que aunque no entren en la guerra están de todos modos.
Que allí donde SE nos dice que es eso o morir, es siempre
en realidad
eso y morir.

Así,
de huelga humana
en huelga humana, propagar
la insurrección,
donde ya no hay sino,
donde somos todos
singularidades
cualquiera.
La insurreccion que llega http://ecureuil.es/accion/la_insurreccion_que_viene.pdf

Se perdería el tiempo en detallar lo que hay de agonizante en las relaciones sociales existentes. Se dice que regresa la familia, que vuelve la pareja. Pero la familia que regresa no es la que se fue. Su regreso no es más que una profundización de la separación reinante, que sirve para engañar, volviéndose ella misma el engaño. Cada uno puede testimoniar las dosis de tristeza que condensan de año en año las fiestas familiares, sus trabajosas sonrisas, los apuros de ver disimular en vano a todo el mundo, ese sentimiento de que hay un cadáver ahí, sobre la mesa, y que todo el mundo hace como si no pasara nada. De flirt en divorcio, de concubinato en reconciliación, cada cual se resiente de la inanidad del triste núcleo familiar, pero la mayoría parece jugar a que sería más triste todavía renunciar. La familia no es tanto la asfixia de la empresa maternal o el patriarcado de las tortas en la cara sino este abandono infantil a una dependenciaalgodonosa, en la que todo es conocido, este momento de indiferencia frente a un mundo en el que nada puede negar que se derrumba, un mundo en el que “devenir autónomo” es un eufemismo
que significa “haber encontrado un patrón”. Se quisiera encontrar en la familiaridad biológica la excusa para corroer dentro de nosotros cualquier determinación ligeramente rompedora, para hacernos renunciar, con el pretexto de que se nos ha visto crecer , un volverse viejo como por causa de la gravedad que ya hay en la infancia. De esta corrosión, es necesario preservarse .
La pareja es como el último escalón de la gran catástrofe social. Es el oasis en medio del desierto humano. Se viene a buscar en ella bajo los auspicios de lo “íntimo” todo lo que ha desertado tan evidentemente de las relaciones sociales contemporáneas: el calor, la sencillez, la verdad, una vida sin teatro ni espectador. Pero pasado el aturdimiento amoroso, la “intimidad” termina en su deserción: ella misma es un invento social, habla el lenguaje de la prensa femenina y de la psicología, es como el resto blindado de las estrategias hasta el hastío. En esto no hay más verdad que en cualquier otra cosa, donde también dominan la mentira y las leyes de extranjería. Y cuando, por fortuna, se la encuentra, esta verdad apela a una repartición que desmiente la propia forma de la pareja. El por qué los seres se aman es también lo que les vuelve amables y arruina la utopía del autismo entre dos.
En realidad, la descomposición de todas las formas sociales es una oportunidad. Es para nosotros la condición ideal para una experimentación masiva, salvaje, de nuevos arreglos, de novedosas fidelidades. La famosa “dimisión paterna” nos ha impuesto una confrontación con el mundo que ha ganado para nosotros una precoz lucidez y que augura bellas revueltas. En la muerte de la pareja, vemos nacer inquietantes formas de afectividad colectiva, ahora que el sexo es usado hasta la saciedad, que la virilidad y la feminidad son unos viejos vestidos apolillados, que tres decenios de continuas innovaciones pornográficas han agotado los atractivos de la transgresión y la liberación. Lo que hay de incondicional en los lazos de parentesco, contamos con hacerlo la armadura de una solidaridad política tan impenetrable a la injerencia estatal como un campamento de gitanos. No hay sino argumentos interminables por los que numerosos padres son conducidos a poner al corriente a su proletarizada prole de que no pueden convertirse en una forma de mecenazgo a favor de la subversión social. “Devenir autónomo”, podría querer decir, también: aprender a pegarse en la calle, a ocupar casas vacías, a no trabajar, a amarse locamente y a robar en los almacenes.

(...)

Constituirse en comunas
La comuna es lo que pasa cuando los seres se encuentran, se escuchan y deciden caminar juntos. La comuna, puede ser lo que se decide en el momento en que sería habitual separarse. Es la alegría del encuentro que sobrevive al agobio de rigor. Es lo que hace que se diga “nosotros” y que sea un acontecimiento. Lo que es extraño no es que seres que concuerdan formen una comuna sino que se separen. ¿Por qué no se multiplicarían hasta el infinito? En cada fábrica, en cada calle, en cada pueblo, en cada escuela. ¡Finalmente, el reino de los comités de base! Pero comunas que aceptasen ser lo que son allí donde lo son. Y si es posible, una multiplicidad de comunas que sustituyesen a las instituciones sociales: la familia, la escuela, el sindicato, el club deportivo, etc. Comunas que no temiesen, más allá de sus actividades propiamente políticas, organizarse para la supervivencia material y moral de cada uno de sus miembros y de todos los extraviados que les rodean. Comunas que no se definiesen – como hacen generalmente los colectivos‐ por un dentro y un afuera, sino por la densidad de los lazos en su interior. No por las personas que les compongan sino por el espíritu que les anima.
Una comuna se forma cada vez que algunos, liberados de la camisa de fuerza individual, se comprometen a no contar más que con ellos mismos y a ajustar su fuerza a la realidad. Cualquier huelga salvaje es una comuna, cualquier casa colectivamente ocupada fundada en motivos claros es una comuna, los comités de acción del 68 eran comunas como lo eran las aldeas de esclavos negros en Estados Unidos o radio Alice, en Bologne, en 1977. Toda comuna quiere ser su propia base. Quiere resolver la cuestión de las necesidades. Quiere romper, al tiempo que cualquier dependencia económica, cualquier sujeción política y degenera desde que pierde el contacto con las verdades que la fundan. Existen todas clase de comunas, que no esperan ni la fama, ni a los medios, ni todavía menos al “buen momento” que nunca llega, para organizarse.
(...)
La comuna es la unidad elemental de la realidad partisana. Una escalada insurreccional no puede ser más que una multiplicación de comunas, su conexión y su articulación. Según el curso de los acontecimientos, las comunas se fundan sobre entidades de mayor envergadura o incluso se dividen. Entre una banda de hermanos y hermanas unidos “a vida o muerte” y la reunión de una multiplicidad de grupos, de comités, de bandas para organizar el aprovisionamiento y la autodefensa de un barrio, incluso de una región sublevada, no hay más que una diferencia de escala, son
indistintamente comunas.
Cualquier comuna no puede tender sino a la autosubsistencia y experimentar en su seno el dinero como algo insignificante y, por decirlo del todo, descolocado. El poder del dinero es el de fabricar un vínculo entre los que carecen de vínculos, el de vincular a los extranjeros en tanto que extranjeros y, de ese modo, poniendo cualquier cosa en equivalencia, poner todo en circulación. La capacidad del dinero de vincularlo todo se compensa por la superficialidad de este vínculo en el que la mentira es la regla. La desconfianza es el fondo de la relación crediticia. El reino del dinero debe ser siempre, por este hecho, el reino del control. La abolición práctica del dinero no se puede conseguir más que por la extensión de las comunas. La extensión
de las comunas debe obedecer en cada caso a la preocupación por no exceder cierto tamaño, más allá del cual pierde el contacto consigo misma y suscita casi sin excepción una casta dominante. La comuna preferirá entonces dividirse y de este modo extenderse, al tiempo que previene una salida desgraciada.










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aca les mando una recopilacion de lo q se encuentra en castellano sobre los Tiqqun

+ el texto la insurreccion que viene http://ecureuil.es/accion/la_insurreccion_que_viene.pdf

+ Lo q tradujo Ivan de mesetas.net http://mesetas.net/?q=forum/453

+ Los videos de "La guerra apenas ah comenzado" del principio de Llamamientos
http://www.youtube.com/watch?v=p9hMzGJt2iA
http://www.youtube.com/watch?v=LYsPKbcfvyI

+ aca el tag tiqqun de caosmosis http://caosmosis.acracia.net/?cat=240

+el blog de jeremy que recopila bastantes cosas = http://feenlaerrata.wordpress.com
Entrevista a Julien Coupat
Video de Fox News promocionando la insu "this is a dangerous book" jeje
¿Terrorismo o tragicomedia? de Agamben sobre los 9 de tarnac
entrevista a eric hazan de la fabriqe ed

+ Ignacio Castro Rey encontró a los tiqqun y hace buenos comentarios de ellos

En su página hablando de Tiqqun = http://www.ignaciocastrorey.com/lootros/tiqqun.html leer "¿Existe un política de la singularidad cualquiera?

Y en caosmosis un glosario hecho por el = http://caosmosis.acracia.net/?p=1324
en este blog en portugues hay algo mas de castro rey sobre tiqqun = http://quepasanacosta.com/tiqqun/

+ Lo que postearon en Rebeldemule = http://www.nodo50.org/rebeldemule/foro/viewtopic.php?f=19&t=8300

+ Una perla graciosa, unos cristianos q comentan la insurreccion q viene y no entienden del todo
http://elgritodelalechuza.blogspot.com/2009/07/la-insurreccion-que-llega.html

+ Aqui todos los textos en frances, bastantes sin traducir aún = http://www.bloom0101.org/
los libros en frances tiqqun 1 y 2 http://www.bloom0101.org/tiqqun.html

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