hoy leemos esto en santiasco!



Intersex en el programa de la tarde frente a su cirujano

no tengo problemas en presentarme
frente a mil ojos, reflectores y cámaras
el frío helado, la refrigeración
del estudio de TV
nos recordará
a vos y a mí
la camilla y la sala
nuestro lecho nupcial
me desposaste
penetrándome
treces veces al mes
durante 26 años
mi tejido elastizando
con un tutor
reeducándome
corrigiéndome
adolescente o niño
dormido fui
vos, susurrándome al oído
palabras de enamorado
vos, Pigmalión con bisturí
yo, un mármol ardiente
un angelito, anestesiado
el tajo, irreversible
despellejarme la vida
para que me quieran
antropofagia de la tele audiencia
zanjar, lijar, hurgar
asir mi cuerpo
hacerlo concha
valva salada la herida
sobre mí
tu
tratamiento
me extrañás, lo sé
Turco Julián con su antifaz
científico
tiene sentimientos
me echa de menos
objeto de su pasión
mi padecimiento
tu apetito
del cuerpo+del sexo
del cerebro
herramientas, técnicas
cierras para cimentar
mi materialidad
mi subjetividad
tu lugar en la saciedad
no tengo problemas le digo señorita
de asistir a sus programa
en esos términos
de todos modos cicatriz
insensible es lo que abunda
y no le temo
ni a pedófilos ni a carniceros
el deseo se agota
la sangre no es maná
toda herida se cierra
toda marca es poderosa.


La hermandad de los hombres

A partir de La Ciudad Ausente de Ricardo Piglia

Tape Burgos troperito
conchabado en Chacabuco para arreo
hacer su trabajo y que los otros
sepan que él sabe hacer
su trabajo, único orgullo bajo el poncho
encerado.

Cuando amaina la lluvia y el cielo aclara
campean vacuno perdido
Burgos ve al ternero que se ahoga y
recuerda la cruz de plata sobre las tetas
duras de la puta alemana de la pulpería
que no se cogió, por vergüenza
giraba y le decía
a los hombres les gusta ver sufrir
al Cristo lo vieron
los atrajo su sufrimiento
su padecer.

Casi como una compadrada
ahora que era menos que nadie
demostrando destreza
enlaza con una mano
sola sin bajarse del criollo
al ternero guacho descarriado
después de la tormenta
con la pata rota el animal no alcanza
a trepar la ladera
de la laguna y se hunde
en la zanja.

Burgos ya de a pie
lo sostiene del cogote en el aire
boquea el bicho
se retuerce desesperado en el vacío
asfixiarse en el agua
jugar a ser pescado
es mejor, pensó.

Los otros, peones,
por primera vez
al pie de la barranca
lo vieron a Burgos
de nuevo
lo enlaza en el aire
ya casi ahogado
el animalito elude el lazo
a nado huye
pero entre chanzas
Burgos lo pesca
sobre el barrial, los ojos blancos
de terror, espuma en el hocico
un paisano se baja de su zaino
hiende el cuchillo como si fuera hembra
lo degüella de un tajo, limpio
se acabó
asado de pez, todos ríen
Burgos siente al fin
la hermandad de los hombres




Conventry – La Floresta- Valencia- Barcelona


La poesía lleva tatuado el jeroglífico:
el arte de ver el vuelo de los gansos salvajes
(desde mi ventanita)
como si me perteneciera

Paulina Vinderman



Una casa inglesa
una ventana
un poema de Plath
ramas de arboles fantasmagóricos
manos de hueso de abedul
se ciernen agudas sobre mí

este cementerio
esto que observo entristecida
y lúgubre por la ventana
en esta casa
le dicen jardín

resuena tu voz todavía
aflautada histérica
me demanda un deber ser
esa mayor mierda femenina
"ternura" le dicen
también en este, tu pueblo



durante la noche suben otras voces
hombres
conversan bajo los tejos
bajo la ventana
en idiomas desconocidos
fuman sobresaltos de medianoche

mi verdugo es fascinante
mi verdugo es un incendio
mi verdugo habita la represión de los cuerpos
sin espacio común donde esparcirse
mi verdugo me obliga a convivir
entre tímidos y tibios
mi verdugo me conmina a
despertar allí frente a esa ventana
mi verdugo es despertar a la muerte
es desear morir
pesadilla romántica de amor

una barricada en el medio del camino
entre la libertad y la desesperación
ante mis 33 años
complejo propio de Cristo

por la noche la ventana abierta
le aire es helado y tu pie nervioso
prohíbe conciliar mis sueños
se mueve automático y frenético
como nuestras diferencias
tu pie jamás descansa, se mueve y se mueve

por noche la niebla tiende su mortaja
sobre estos árboles muertos
al compás de la ansiedad
te consume y te carcome

en el piso al lado de la cama
tu botella de agua
tu botella de agua biberón
la botella de agua
es buena el agua
es buena el agua y su botella
es buena el agua y aferrarse a la botella
de agua como tu biberón
la mano del tejo en la garganta
los huesos de rama se enroscan
la traca se estrecha
la glotis hacia adentro
es buena el agua dice
y yo, me ahogo.




esa ventana no es única
no es la única ventana frente a la cual despertaré
viajar es mirar a través de muchas ventanas
viajar es la ventana de la casa de la amante
una ventana que brinda un bosque
su casa tiene siempre un fuego
encendido, un fuego cálido
no sofoca ni hace frío
su casa tiene una puerta siempre abierta
la llave en un velero en la puerta
siempre abierta
viajar es despertar entre amigas
viajar es enfermar de dicha, compartir el pan,
la mesa, los cuerpos
viajar es esa ventana roja de burdel
desde la calle se ve su marco negro
la amante rubia me espera dentro
es valiente como una navaja
sabia, manipula objetos de placer
solo ella conoce para mí
viajar es el cuarto de la amiga exiliada
no tiene ventanas y la cama
es pequeña. Sin embargo, la luz
de manera misteriosa se escabulle
viajar es el cuarto de mi hermana siamesa
salta al vacío la ventana
su gata reposa pletórica de sol
no dan ganas de arrojarse
las paredes tienen fotos de mujeres
enérgicas y desnudas
viajar es dormir con estas amigas
compartir estas, sus camas
viajar es cerrar ventanas, cerrar el amor
romántico abrir la amistad
viajar es vivir
desear.




La casa de la escritura

Para Helen y Paola

Nadie ha escrito nunca a dúo
Marguerite Duras


En una casa, sola como perdida.
Tan en la casa, tan sola.
Esta soledad la hice yo.
Hecha por mí y para mí, esta soledad es mía.
Esta soledad es lo único que algún día
no me va a decepcionar. Es lo único que
poseo. Guardo esta soledad, en un cofre pirata.
Con ella en mi maleta vengo viajando. Ella, conmigo
como el recuerdo de un primer amor. Es un pasaporte
a mi libertad. Adondequiera que vaya
ella viene. Mi viaje es una cama ajena,
una ventana cualquiera, ritos de los cuales no me desprendo
Mi viaje es esta soledad.
Sola en la casa de la escritura.
Mi amante no pudo soportarlo
no puede tolerar leerse en mis poemas.
Soy cruel, le cargo cruces, le hago reproches
y lo abandono, lejos, como deseo sin objeto.
Soledad o muerte. Muerte o viaje.
Literatura y Libertad.
Un agujero, en el fondo, en el fondo de un agujero,
una soledad casi total. Una inmensidad, vacía.
Fatal este momento donde todo se pone en duda.
Esta soledad ha nacido de este momento, de esta interrogante
sobre el sentido de la vida, sobre todo, la duda, sobre el amor
y la vida, sobre la libertad.
Más fuerte que yo misma,
más fuerte que los alaridos de las bestias nocturnas,
perros y lobos, monstruosidades oscuras,
vulgaridad masificante, aúllan en silencio o
clavan por la espalda.
Esta soledad es sincera, franca
esta soledad es fresca, he luchado por ella,
honesta, una palma extendida en un abrazo
una mano que acaricia, dedos en mi coño.
Velo por este inmenso territorio de mi soledad,
también la noche, desesperada, la noche de la escritura,
con la desesperación. Desesperación, no sé tu nombre,
aunque de a ratos te invento uno. Un nombre de paso.
Una posta en el camino, un amante. Solo eso, una parada.
Soledad universal de ser humano,
soledad singular y vida ubicua
en este viaje.

Antiespecismo

una mosca muere en la mesa de mi cocina
una mesa blanca, una mosca negra
el sol es blanco y amarillo
la mosca brilla, tornasol
la muerte de la mosca es la muerte
la muerte del amor no es la muerte
describir el espanto, escribir del espanto,
escribir de tu locura, escribir sin pausa,
sobre la muerte sobre la mosca, sobre nuestro amor
muerto. tengo la atroz lentitud
del olvido y temo el instante de pavor absoluto
la locura también parece muerte, pero no es.
aun veo, aun veo la mosca en la mesa blanca
como si fuera tu voz provocando mi locura en
esa ratonera, contra las paredes, sobra la mesa donde
la mosca elige morir, donde elijo escribir, y
no olvidar el debate entre la soledad y la muerte
entre la vida y el amor, triste pero no trágico,
como dejar un vicio incontrolable
no por eso menos placentero.
elijo vivir el invierno, la vida injusta,
el horror absoluto de la incertidumbre
elijo vivir la calma de tu ausencia.
de a ratos lloro por la irreductible muerte
de esta mosca. no llorar nunca es como no haber vivido
esto también es necesario que suceda, inútil hacer tangible
la desesperación y el desconsuelo que conlleva la vida, la muerte
el recuerdo de la desesperación no nos mata
la escritura avanza es viento, está desnuda,
pasa como nada pasa en la vida, pasa y se vuela
el cuerpo muerto de esta nada, de esta mosca, ya no viva
pasa como nada pasa excepto esto que llamamos vida.



el corazón no se detiene
cuando pienso en ustedes
el corazón no padece
la enfermedad del AmoR
cathexis/enamoramiento

el corazón es sangre y es vientre
el corazón palpita

pensar en nosotras
un galgo
4 patas en el aire

vivir en el mundo
contra el mundo
atentar

el galgo corre y corre
siente la pena de domingo
detrás de sus talones
muestra los dientes
no se detiene

no va más
no corremos una liebre muerta
la única apuesta es contra el propio orden

nuestro corazón es un galgo que late
fuerte




dicotomía

pelear hasta matarme
o morir peleando

de ningún modo
la angustia rivotrilizada
del desierto de esta ausencia
llamada vida

le decimos mundo
donde viven los zombies
la mujer ya viene sin flexibilidad en la cadera
programada para perder
el varón viene sin flexibilidad en el abrazo
preparado para no sentir

deseo vivir sin perder
esta elongación de corredora
de fondo
deseo vivir corriendo
4 patas en el aire
como un galgo de pueblo
contra los autos
ladrando sin finalidad



kick boxing
a Ian
para Jere y Leo

Gracias mi amigo
me dice que su nene dijo
solo las nenas tiene una soga
para saltar
a la cuerda
solo las mujeres se suicidan
colgándose
yo siempre quise tener una


curioso...
servirá acaso precisar el momento
cuándo el cómo
saltar la soga se convierte
en una elección de género

un nene chiquito
con el nombre de un rockero
suicida y etéreo
a quien solo conozco
a través del relato de su padre
hermoso y afectada por la casualidad
de nuestro encuentro
disfruta de mi mano
un regalo de nena
aprende el placer de saltar
la soga
desafía el vacío y la gravedad

una nena grande
con apodo de hombre
recuerda lo que toda nena sabe
y su madre se esmera en que olvide
el don de sus potentes piernas
la rotación de la cadera
pueden abrirse en loto
pueden rotar la cabeza
como una mantis
partir un esternón
en un salto frontal


saltamos

gano capacidad
pulmonar indispensable
desaprendemos
hacia la alegría
que el placer no tiene
género





Viajo a Rosario
a ver a un gran amigo

tecnicamente tiene
la edad de un hijo

elegimos
definirnos
amantes afines anónimas
resignifico las tres A que mataron a mi tío
amiga anarquista absoluta

maté a mi hijo
y con él
todo instinto maternal
devorando en mí
lo que no nació ni nacerá
nunca más

lo volvería a hacer
sin atisbo de duda

elegir no ser madre
elegir ser amante
elegir ser amiga y afin
de un monito

de todas las mujeres
las que más me gustan
cuidan a sus hijos
como amantes
de todas las mujeres
las que más deseo
quieren a sus amantes
como amigos

de todas las mujeres
las que más me gustan
son las que no tienen
hijos

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